La venus milos-válida
martes, 01 de julio del 2008 a las 00:50
Uno no sabe lo que puede encontrarse cuando profundiza. Recuerden a Yórgos Kendrotás, un campesino que mientras excavaba halló con su pala la célebre Venus de Milo, casi dos mil años durmiente.Mucho se ha especulado desde entonces con la autoría de la obra, hoy en el Louvre parisino, ya que el labrador griego la fue vendiendo a trozos y a hurtadillas a un francés..La versión más antifrancesa dice que la Afrodita estaba íntegra en el hallazgo, pero que los soldados que la transportaron pusieron tan poco cuidado que los golpes de mar contra las rocas acabaron por romperla.
Los puzzles de la historia se completan con leyendas.
Puestos a imaginar, yo opino que la Venus es sobria y casera, y que más que una curva praxitélica evidencia un exceso de colesterol y un aburrimiento soberbio. Puede que en los brazos sujetase una escoba y que mirase al horizonte, desde un gineceo triste y abultado de féminas. Me resisto a creer que se trata de la mujer más bella a quien Paris, en su mitológico juicio sobre la belleza, otorgó la manzana de la victoria.
Pero en el fondo, lo que más me molesta de esta Venus, es que su fama se deba sobre todo, a su misteriosa incompletud. De haber conservado los brazos, los franceses perderían una importante fuente de inversiones y los críticos oficiales de arte dirigirían su pico carroñero a otras materias..Pero tratándose de franceses, quién sabe si un día no deciden practicarle una amniocentesis y descubrir que estaba encinta. Y que por fin se confirme que copulaba con Ares.
BELENCICUTA



