Romance de despedida de un juglar
Leído en Sarria, en la comida del 26 de junio de 2009
Tiene el destino caprichos
como este que hoy acontece
que insisten en situarnos
en encrucijadas tales
que nunca sabemos fijo
si estamos haciendo el pinzo
o eligiendo lo mejor.
Y es que me siento ahora mismo
como ante una cita a ciegas
y si he de serles sincera
también como en un exilio
pues si resulta jodido
despedirse de cualquiera
lo es más cuando no sabemos
si acaso uno está cambiando
el rabo por las orejas.
Pero no es este el momento
de andar con filosofiás
así que a modo de coña
y con una cierta sorna
les he traido un romance
para hacer mi despedida
amena hasta donde alcance.
De modo que este es el plan:
yo actuaré como juglar
recitandoles lo escrito
y ustedes pasando el rato,
enchufan el aparato
y me prestan sus oídos.
En primer lugar quisiera
decirle a mi compañera
Pilar Novo que su marcha
deja al Xograr sarriano
sin un tesoro precioso
de buen hacer, de honradez,
de vocación de trabajo
y me importa tres carajos
que suene cursi y hortera
decirle cuánto la admiro
y cuánto echaré de menos
su prudencia, sus consejos,
y también nuestros pitillos.
Quiero también dar las gracias
al filósofo que ha sido
seis años mi compañero
Por Zeus que he tenido suerte!!
Y no encuentro mejor modo
de expresarle lo que siento
que acordarme de Platón
en el diálogo Lysis
o el Laques o el Eutifrón:
Escasos son los amigos
y amigo te considero
y doy fe de que serías
un buen filósofo- rey
si quisieras el gobierno.
También por supuesto quiero
decirle a este claustro entero
que aunque ahora aquí no llore
no es por falta de razones
para pingar bien el moco
que, sobre todo son dos:
cuando llegué aquí era joven,
rondaba apenas los treinta
y me marcho en plena crisis
de los cumplidos cuarenta.
Así que pueden dar gracias
a los cielos o a quien sea
de que marche de aquí antes
de la tormenta endocrina
que a mi cuerpo se avecina.
Se han librado de una buena
seguramente- Sospecho.
La otra razón de l llanto
es esa conciencia interna
de las cosas que no he hecho
o que se han quedado a medias,
de las que no han sido buenas
o que pude hacer mejor.
Y las relato ahora mismo
..No se inquieten por favor:
fue un ataque de lirismo.
Una mención especial
voy a hacer en cuatro versos
al señor que cada día
un café yo le pedía
"templadito, por favor".
Me voy sin haber logrado
un acuerdo entre él y yo
de cuántos grados indica
la palabrita "templado".
Tras ocho años de lío
semántico y divertido
Manolo, amigo mío,
me rindo, tienes razón:
el café hirviendo es mejor.
Y hemos llegado al final
de esta autodespedida
y es el momento más duro,
más crudo, más puñetero,
porque aquello que más quiero
de cuanto he vivido aquí
es ese gran Matriarcado
de las horas de recreo,
las estupendas señoras,
y las amigas mujeres,
o las mujeres mejores
y las señoras amigas..
-perdonen, que me he liado-
Todas ellas han logrado
que fuera mejor persona
y que me sienta más grande
de lo que realmente soy.
Tengo que deciros hoy
lo que no puedo deciros,
porque este juglar que he sido
a lo largo de estos versos
no encuentra palabra exacta
ni vocabulo preciso
que os haga justicia a VOS.
Será acaso que no quiero
tener que vivir sin veros
día a día, como agora,
nin atopar outras LOLA,
Sesé, María, Esperanza,
Pepa, Ana..A nostalxia..
Serei viúva de vivas?
Haberá que buscar modos de
achegar ese camiño
do Xograr ata o Rio Miño,
por exemplo, eu propoño
que a vía Nadela-Sarria
se convirta en corredor
de altisimas prestacións
e chegue mesmo ata Rábade.
Ou que poñan comisións
de servizos por motivos
de conciliar amizades.
Pero se non pode ser..
Prometede que algún día
e no tempo de lecer
poñeredes unha silla
baleira pensando en min
arredor da vosa mesa
coma se eu estivera
E estarei..¿verdad que sí?






Comentarios sobre Romance de despedida de un juglar
Gústame este romance
"a modo de" despedida,
que ti
para glosar versos
sempre tiveches boa man
e fuches ben atrevida.
Non quero poñerme triste
que serán tempos vindeiros
os que pola Saudade tiran.
Botareite ben de menos
miña rubia ben querida,
inda que o Xograr e o Rei
sigan alí de por vida.
Faltaranme as túas lerias
e as túas filosofías
nesas horas dos cafés
e nos tempos de lecer.
E mentres aquí sigamos
e pasando dos corenta
-non esquezas que os mellores -
non che ha faltar unha silla
que ti non vas
-e inda que foses-
para Castilla.
Se alguen cha roubar quixera
un acomodo terías sempre na miña
que si o saber teu é grande
e sí ocupa lugar
ti es lixeira e pequena e non pesas a "mitá"
do que me pesa pensar
no valeiro que me deixas
ao marcharte do Xograr.
Rubia, vémonos. Unha aperta gradisma!