Resabios
Por el viejo camino desfilan los maestros,
procesiones en hilera de sabios y resabios
con su savia elaborada,
autótrofos,
soberbios
suficientes.
Vomitan letanías,
rosarios de aburridos responsorios
exhibiendo su arquitectura gris
de mil rutinas.
Arrastran las palabras,
evisceran su alma
y en el tejido sabio resultante
rubrican sus verdades soberanas.
Aran surcos y esparcen sus semillas
y siegan anatemas y herejías.
Devoran a sus presas enseñando
su triste ingeniería de rumiantes.
Reproducen en serie sus secuaces
y en la necia igualdad de sus silentes
recuentan sus triunfos oficiales.
Las cortadas cabezas ya no lloran
la osadía de haber sido diferentes.
Gracias pues, a todos los iguales.



