Usuario anónimo ¿Quieres tener tu propio blog?
Crear blog gratis en OboLog

El animal más bello del mundo

miércoles, 23 de julio del 2008 a las 02:10
guardado en

AVA GARDNER

111876-82574.jpgUna vieja leyenda, recreada por Wagner, cuenta que un marinero holandés ausentado largo tiempo de su hogar, mató a su esposa creyéndola erróneamente infiel. Al ser juzgado insitió tercamente en su error, maldiciendo a Dios y jurando no existir mujer fiel sobre la faz de la tierra. En castigo a su soberbia y blasfemia, Dios le condenó a vagar por los mares en un barco fantasma, pudiendo atracar en tierra siete meses cada siete años, hasta encontrar una mujer que estuviese dispuesta a morir por el amor del marinero.

Ese holandés, en la película de Albert Lewin, Pandora y el holandés errante, llegó a Tossa de Mar y halló por fin lo que buscaba. Una mujer que vivía por él y paradójicamente dispuesta a morir por él. Una Ava Gardner siempre libre, intrépida y condenada sin embargo a la soledad y a la incomprensión más absolutas.

La actriz ha sido (¿es?) uno de mis ídolos de juventud.

Ció Abellí esculpió en bronce la estatua de la mujer que vigila el mar con esperanza infinita. Buscando quizá lo que no existe. La metafísica del deseo impide la felicidad. Como la Gala daliniana, eternamente de espaldas a los curiosos, la rebelde Gardner se abre a cualquier posibilidad sin horizontes. Y porque Venus era mujer, quien cree haber captado el mensaje de Lewin, espera- porque en la caja de Pandora quedaba la esperanza-  que el animal más bello del mundo parpadee, respire, abandone el pedestal y desaparezca después, como una exhalación, en la bahía donde hace más de 50 años un pescador halló su cadáver entrelazado con el de un marino holandés.

Abuso de poder

viernes, 18 de julio del 2008 a las 01:35
guardado en

Por más que avance la historia, el ser humano no puede librarse de sus mitos. No todo es racional en el humano. Si observamos la condición de nuestra naturaleza descubriremos un rasgo que desde las mitologías antiguas se quiere común a los hombres. Me refiero al ansia de poder. Es conocida la frase de que "el poder corrompe". Y ciertamente, así parece. 

Vivimos rodeados de hombrecillos que codician el poder a toda costa, de forma obsesiva y generalmente perjudicial para sí mismos y su entorno. En cuanto alcanzan el éxito, un delirio megalómano embota sus sentidos, les distancia de la realidad y les vuelve hostiles, soberbios, reacios al consejo y a la calma. Desde nuestros más altos dirigentes hasta el simple presidente de la comunidad, el director de un colegio o de una entidad bancaria, el jefe de cualquier insignificante asociación o los vecinos más culebreros, el poder tiende a la desmesura.

Los griegos- que lo sabían casi todo- llamaban hybris a este exceso que se apodera del corazón humano haciéndole cometer todo tipo de males físicos y morales. Esa transgresión de los límites era castigada por Nemesis, una especie de justicia vengadora que restituía el equilibrio que el enfermo de hybris había osado romper.

Los budistas cuentan con una forma mítica similar en el binomio Kharma/Dharma. Un delicado equilibrio gobierna el Cosmos y en cualquier lugar que se ocasione una fractura, una fuerza mítica, a veces divina, vigila su restitución.

 El enfermo de hybris, embebido por sus logros atraviesa indefectiblemente tres fases: éxito o acceso al poder, endiosamiento y aislamiento de lo real con un período que incluye la quema de sus leales, el desgaste de equipos de confianza y una pendiente de comisión encadenada de errores que los llevan a la más absoluta cerrazón, hasta la fase final en que a través de la expiación del abuso y la evidencia del fracaso, Nemesis o la justicia del tiempo reponen cada cosa a su lugar. Ciclos taxativos.

Históricamente la ley de Nemesis se ha cumplido. Puede observarse en las caidas de los grandes imperios y en el ocaso de los más grandes personajes, pero también en los pequeños miserables que ostentan efímeros cargos y cometen gandes abusos en la vida cotidiana. Ahora mismo podría indicar dos o tres torres que han entrado ya en la fase de desmoronamiento. Observo sus últimos coletazos, oigo sus aullidos desesperados buscando nuevas víctimas, reclutando a otros enfermos de hybris que venderían su alma al diablo por tan sólo un día de gloria.. Nemesis ha entrado en su escenario. Y me siento a esperar, sin prisa, el absoluto rigor de la justicia cósmica.  

A todos los humildes les recomiendo creer en la implacable NEMESIS. Se ahorrarán muchos viajes a los juzgados.

Fuera gatos

martes, 15 de julio del 2008 a las 22:49
guardado en

Padezco una tremenda ailurofobia. Ante el gato doméstico soy como un ratón, su presencia me provoca temblores, náuseas y parálisis física o bloqueo mental. Según Freud las fobias son producto de la represión sobre la energía libidinal. Discrepo en mi caso. Mi odio hacia los gatos es un lógico stress pos-traumático. Y es que buena parte de mi infancia son dolorosos arañazos de felino.  La casa de mi tía paterna era una especie de guardería gatuna. Gatos hambrientos que se abalanzaban sobre mi cuerpo pequeño y amedrentado por su presencia, gatos caprichosos, callejeros, gatos de pelea con más heridas que pelo, gatos tuertos, cojos, sin cola, gatos que andaban ya por su sexta o última vida.

Cuando al barrio en que se hallaba la casa de mi tía llegaron el urbanismo y más vecinos, los gatos se fueron a otro exilio  dejándome una paz desierta de arañazos a costa de la citada galeofobia. La tía Richelieu cambió su amor al gato por una cuidadosa notafilia. Cajas y cajones de billetes de todos los colores y países, en fundas de polipropileno se apilaban en los aparadores y armaritos e incluso debajo de las camas. Ni rastro de los gatos nunca más.

Por suerte para mí la tía Richelieu no supo nunca que el cardenal francés a quien plagiaba dejó en su testamento de herederos a los catorce gatos que habitaban una lujosa suite en su palacio. Y testó a mi favor varios cajones, un lote de latas caducadas de sardinas y un lienzo rasgado por felinos.

Con los años aprendí que los mininos han sido denostados y queridos por las civilizaciones de la historia. Los egipcios por ejemplo consideran que todo hombre es gato cuando muere y es sagrado animal por esa causa. (Aunque siempre he sospechado que más bien el amor de los egipcios por los gatos se debe a que ahuyentabn los ratones y ponían a salvo a las cosechas). Los sabios celtas rehuían la presencia de felinos por ser encarnaciones de las brujas y el medievo cristiano abunda en mil detalles del gato como un ser de Satanás, presente en aquelarres y en hechizos.

Don Vito Corleone acariciaba un gato en su regazo en EL PADRINO para inspirarse más en lo maligno. Y en general ha sido el animal que simboliza la envidia y las traiciones. Es independiente, astuto y falso, antítesis del perro por infiel y atrae la energía negativa. El lenguaje rebosa de expresiones que refieren al gato lo que digo: "Es un pelagatos", "Dar gato por liebre" ,"Llevarse el gato al agua", " No había más que cuatro gatos en la fiesta" , "Todos los gatos son pardos.."Aquí hay gato encerrado" ,"Buscarle tres pies al gato" ,"Estar como perro y gato" ,"La curiosidad mató al gato"...

Esta tarde me ha dicho un veterinario que los gatos tienen también sus fobias. Por ejemplo, el ruido les provoca una insoportable ansiedad. Mentiría si dijera que no he visto el cielo abierto con esa información. Podría llenar mi bolso de petardos..

Por el momento, y salvo un nuevo ataque frontal minino a mi persona, me contento con el gato de Schrödinger. Un experimento imaginario. Pero ya habrán adivinado qué espero ver siempre que abro la caja. 

Troya, o el amor de una mujer

lunes, 14 de julio del 2008 a las 21:57
guardado en

La guerra de Troya es una de las más famosas de la antigüedad. En relación con ella destacan especialmente dos mujeres: Helena, cuya locura amorosa desata la contienda y Penélope, la fiel esposa de Ulises. Mucho más trágica, aunque breve y menos conocida, es la historia de Laodamia, sufriente de una fiebre amorosa de fatal desenlace.

El oráculo de Delfos había profetizado antes del inicio de la guerra que el primer griego que pisase Troya sería también el primero en morir. Protesilao, jefe de los filaceos de Tesalia, parte hacia la tierra enemiga dejando su casa a medio hacer y a una mujer, Laodamia, con quien se ha desposado sólo dos días antes.

Aunque el invicto Aquiles iba en la primera nave que arriba a las costas de Troya, la diosa Tetis, su madre, lo sujetó para evitar que descendiese en primer lugar, de modo que es Protesilao, aun conociendo la profecía, el primero en saltar y pisar tierra troyana. Allí mismo, delante de los muros de la ciudad, una flecha enemiga atravesó el intrépido corazón de Protesilao.

Al saber la desgracia, Laodamia, que pasaba los días abrazada a una estatua de cera que había hecho esculpir para mitigar el dolor del hombre ausente y que incluso se llevaba al lecho, se hundió en una desesperación insoportable. En tanto, el difunto esposo intenta convencer a Perséfone de que le permita volver a la región de los vivos y despedirse de su esposa. La diosa, tan benevolente como cruel, le concede tres horas para satisfacer su deseo. Vuela el alma de Protesilao hasta su amada y en abrazos y besos urden los amantes su trama contra el tiempo. Protesilao pide a Laodamia que le acompañe a la región de los muertos. Sin vacilación alguna la enamorada se clava un cuchillo en el pecho y los amantes abrazados retornan juntos al Hades.

Este suicidio por amor humaniza a la mujer y pone en jaque a las divinidades. Si no se puede escapar del destino ni burlar las profecias que revelan la voluntad de los dioses, sí es posible engañarles alguna vez, "devolverles el golpe". Defenderse. Es la "gran ventaja" del politeísmo. En ella se revela la diversidad de lo Bello y las múltiples vías de lo verdadero. Porque Verdad y Belleza no son, no pueden ser, absolutas. Lástima que, según la tradición, los oráculos guarden silencio desde el nacimiento de Cristo. 

De una criada tracia o la ignorante carcajada

jueves, 10 de julio del 2008 a las 21:02
guardado en

La anécdota es muy conocida. Tales de Mileto, uno de los siete sabios de la antigüedad, se encontraba paseando por el jardín de su casa absorto en la contemplación de las estrellas. El filósofo cae bruscamente en un pozo mientras una criada tracia se desternilla de risa. El sarcasmo es evidente y la criada pregunta en buena lógica: "¿Acaso quiere mi amo conocer los secretos del cielo si no es capaz de ver lo que hay en la tierra?". El pragmatismo avergüenza a la sabiduría y ridiculiza  la filosofía. La filosofía es ineficaz para la vida. El filósofo se olvida de vivir.   

La risa de la mujer tracia se repite maliciosamente cada vez que alguien acusa a la filosofía de inutilidad . El filósofo es improductivo por definición. Especula, retuerce el lenguaje, desquicia a sus oponentes, requiere el porqué de todo, multiplica realidades y jamás considera cosa alguna como definitiva. La pregunta escondida en esa  carcajada que desde la tracia se repite es sencillamente: ¿Para qué sirve la filosofía?

La respuesta, mejor que nadie, la dio el gran Deleuze. Es una respuesta agresiva ya que no se debe responder inocentemente a una pregunta mordaz. La filosofía sirve para que no haya idiotas que pregunten por su utilidad. Si es el pensamiento- masa el que interroga y pone en entredicho la utilidad de la filosofía, en la ignorancia de quien pregunta se esconde ya la respuesta: para huir de la masa.

Si la inteligencia del ser humano se ve más que en las respuestas, en las preguntas que es capaz de formular, la risa de la criada manifiesta su ignorancia. Quien no sabe se ríe del sabio. En ese osado desprecio del saber la tracia provoca tristeza y sobre todo, una lástima profunda. Seguramente jamás caerá en los pozos que el sabio no sabe evitar pero tampoco  verá nunca más allá de sus propias narices.

Afortunadamente, podemos elegir.

El silencio de las cariátides

jueves, 10 de julio del 2008 a las 00:00
guardado en

106902-79921.jpg106902-79920.jpgEn la parte sur del templo griego de Erection, seis figuras con cuerpos de mujer sostienen sobre sus cabezas un pesado entablamento jónico. La serenidad de estas féminas pilastras es un misterio silencioso. Estoicas cariátides arruinadas por las inclemencias climáticas, el paso de los años y el expolio de los que escriben la Historia.

Cuenta Vitrubio que las cariátides representan el castigo que los griegos infligieron a las mujeres de la ciudad de Caria, aliada de los persas en las guerras médicas. Al vencer Grecia, castigaron la traición de los carios pasando a cuchillo a los hombres y haciendo esclavas a sus mujeres. Además de verse obligadas a soportar pesadas cargas, no les estaba permitido desposarse de su estola ni de sus símbolos de matronas. La escultura inmortaliza la ignominia sufrida por las carias.

Mucho tiempo después, en el siglo XIX, Richard Wallace, un sir inglés residente en Francia, filántropo y millonario, deseoso de saciar la sed de los parisinos, regaló a la ciudad de la luz varias fuentes cuyo chorro de agua fluye en medio de cuatro cariátides verdosas, sensuales y drapeadas. Son las conocidas fuentes Wallace  que todavía pueden admirarse en las esquinas de muchas calles parisinas. Las cuatro cariátides representan las cuatro virtudes francesas: moderación, amabilidad, bondad y caridad.

Pienso ahora en otras cariátides, otras féminas pilastras que recorren cada día decenas de kilómetros para hallar el elemento más indispensable para la vida. Buscadoras de agua. Sólo su larga marcha las diferencia de las mujeres carias. Mujeres africanas sin filántropos que les ahorren la pesada rutina de la supervivencia.  

Ignoro qué virtudes representan. Pero al lado de su fotografía nuestros templos y fuentes son únicamente los símbolos de nuestra histórica soberbia.  

Ver álbum de fotos »

Las lágrimas de Pericles

martes, 08 de julio del 2008 a las 02:27
guardado en

Cuenta la historia que Pericles fue un hombre genial: general, estratega, político demócrata, renovador cultural, esteta, mecenas de artistas, emprendedor comercial, tolerante, de fina y distinguida elocuencia. Bajo su mando, Atenas vivió una gloria nunca antes alcanzada y después de él, jamás recuperada.

Envidiado y calumniado, como suele ocurrirle a los poderosos, Atenas vivió también las intrigas de sus enemigos, la avidez de sus críticos y la ingratitud de sus inferiores. En una época de mítica misoginia hay un detalle que por encima de sus victorias en batallas y éxitos en sus empresas, le honra para mí más que ningún otro. El motivo tiene nombre de mujer.

Aspasia de Mileto, la hetaira oradora a quien el sátrapa persa Al-Talif concedió la libertad para salir de su harén en honor a su inteligencia, llega a Atenas para fundar una escuela de retórica. Y en medio de sabios y artistas, fiel a la promesa de no enamorarse jamás de un hombre que carezca de dudas y de capacidad de asombro, Eros juega sus flechas. Amantes inseparables, Aspasia y Pericles ofrecerán una inolvidable lección a los griegos. La milesia, acusada por el poeta cómico Hermipo de asebeia o impiedad, es conducida ante el tribunal del Areópago, autoridad máxima en materia criminal. La asebeia, que supone burlarse de los dioses, tradiciones y costumbres de la ciudad era un delito gravísimo, comparable a la traición y normalmente se castigaba con la muerte o el destierro absoluto.

Pericles, el elocuente y fino orador, habla durante más de tres horas en defensa de su amada sin que los jueces miembros del tribunal se conmuevan lo más mínimo. Ante él la mujer maestra en Retórica de Sócrates y de sí mismo, acusada de enseñar a las jovencitas griegas a burlarse de los mitos y los dioses, de amar contra natura y de decidir por si mismas, guarda un orgulloso silencio. Cuando parece que la condena a la pena capital es inminente y para sorpresa de todos los presentes, Pericles- el gran Pericles- llora. Y las lágrimas provocan un silencio frente al que nadie resulta estar armado. Aspasia, bañada en el llanto de su amado es absuelta por el tribunal.  El poeta acusador se topa con un final inesperado y vergonzante. Las calles atenienses se burlan de la treta miserable.

Meses antes del juicio de Aspasia, un filósofo impío, Anaxágoras de Clazomene fue al destierro en Lampsaco. Años más tarde y por idéntica acusación, Fidias será expulsado de Atenas para siempre y Sócrates ingerirá la cicuta de la muerte. Ninguno de ellos tuvo la suerte de contar con alguien que los amase tan valientemente como para llorarlos en vida.

MAYFLY o la Vida de las EFIMERAS

jueves, 03 de julio del 2008 a las 22:08
guardado en

En el terrible cosmos oscuro del lecho fangoso de los ríos se arrastran durante años repugnantes insectos de cuerpo resbaladizo. Machos y hembras de la misma especie. Un día en la primavera, estos monstruos se desprenden de sus cuerpos quitinosos y alzan un vuelo que la luz semeja azul, un vuelo desesperado y breve, casi a contrarreloj. Los machos por millones luchan en el aire por alcanzar a las hembras que intentan sacudirse la plaga que finalmente las derriba y en un instante las fecunda. Después esas hembras, auténticas gónadas aéreas, siguen volando, río arriba, frenéticamente en busca de aguas claras donde realizar su puesta: millones de huevos que darán lugar a nuevas larvas que proseguirán el mismo ciclo desenfrenado. El resto será devorado por hambrientos predadores que aguardan este día de maná. También ellas las hembras, cumplidas su función, serán banquete inmediato de peces que agitan sus aletas en la superficie del río y exhaustas caerán entre las bocas carnívoras, casi en un poético suicidio. Su nombre es EFIMERAS. En América las llaman MAYFLY.

Si ésta fuese una alegoría, rescataría a millones de mujeres.

Sobre el blog

Belencicuta


Rizomas. Ajenos a la estructura arbórea, vertical, unidireccional y previsible. Pliegues y puntos de fuga, lineas asintóticas y fractales.
Pasos y sendas que se pierden.

SI QUIERES OIR MÚSICA PICA BOTON DCHO RATON Y ABREME EN UNA NUEVA PESTAÑA
 http://www.goear.com/listen.php?v=8267906
http://www.goear.com/listen.php?v=951cc09

Ver ficha del blog en OboLog

Login

Comentarios

Mentiras (Shandy)
Belén: temos illas, para arribar. ¿Non ves como as procuramos?  A nostalxia  é negativa se ......(14 nov)
Cicufrases (Shandy)
¿Escoger una? Uf, qué dificil para mí. Van mis preferidas y mis porqués 1-La de "Hijos de puta en ......(14 nov)
Otra vez Siracusa (Shandy)
Hay una viñeta de "El Roto" muy buena.  Es un breve diálogo entre dos poderosos. En esencia, como ......(14 nov)
Mentiras (belencicuta)
De todo o que levo lido ultimamente, o que escribiche é o mellor:"Só é náufrago aquel que non pode ......(29 sep)
Mentiras (Ana D.)
Non son mentiras. Podes estar segura de que as túas botellas con mensaxe chegan ós nosas costas. A ......(28 sep)

Más comentados

Entropía (4)
Desde hace siglos el ser humano se pregunta por el ORDEN. Venimos de una complejización evolutiva ...
La importancia del contexto (3)
Dicho rápidamente, el contexto es el conjunto de caracteristicas relevantes que rodean a una ...
¿Y ahora qué? (3)
Es tan mansa, la costumbre, que acabamos incluso por acostumbranos a ella. Todo lo volvemos ...
Mentiras (3)
A veces, como hoy, me engaño a mí misma. Me digo que la tristeza y la nostalgia son fardos ...
Servidumbres (2)
Un joven abogado francés, Etienne de La Boetie, se pregunta en una obra formidable: ¿Por qué si uno ...

Suscripción

Suscríbete al Feed RSS XML

También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces:

  • Suscríbete en Bloglines
  • Suscríbete en Google

Enlaces

Philip glass
- Armonía