La derecha ¿en la calle??!!!
Tengo la manía, para mí muy sana, de no creer ninguna afirmación generalizante. Esta mañana el día ha amanecido nuboso en todas parte de Galicia y así parece que habrá de mantenerse durante varias jornadas más. Las televisiones, radios y prensa escrita son como un patio de vecinas donde abundan los estereotipos. Muchas afirmaciones empiezan por sujetos colectivos como " Los gallegos esto y los gallegos lo otro"...Las posibles explicaciones del giro que suponen los comicios gallegos de ayer no acaban de convencerme, del mismo modo que NO CREO que a nuestros dirigentes anteriores les haya pillado tan de sorpresa como hoy parece.
En un análisis más filosófico y político que los que pretenden acaparar la opinión pública, yo creo que el problema de nuestra clase política en general y de la sociedad en particular, es un problema de criterio. Me explico. Tradicionalmente, la llamada DERECHA acaparaba la forma de pensar conservadora y caciquil, al mismo tiempo que defendía aunque fuese subrepticiamente el liberalismo económico más rancio y antisocial. Por oposición, la IZQUIERDA, fiel a sus orígenes entre las filas de trabajadores explotados por la tiranía del capital, prometía el fin de las politicas basadas en la imposición, en el secuestro de las libertades y en la enajenacion impune de los derechos humanos fundamentales.
Mientras la democracia fue joven resultaba fácil identificar siglas con ideologías y partidos políticos con tendencias, caracteres y modos de actuar. Es decir, había un criterio. PERO ESO CAMBIÓ. Y a ver si lo entienden de una vez los políticos. A nivel nacional, el partido socialista de los obreros españoles demostró con un aparato propagandístico que en nada envidia al de la derecha más rancia, que la corrupción, el clientelismo y el fascismo ideológico no son exclusivos de ninguna tendencia. Nuestro país tiene más corruptos, chupones y oportunistas por metro cuadrado que la propia Italia y no hay institución ni organización del Estado que se salve, incluyendo la clase judicial. Es decir, nuestra democracia está esencialmente tocada. A estas alturas nadie cree en la no corruptibilidad de nada ni de nadie, milite donde milite. Es decir, hay fractura o Crisis.
Con este paisaje de fondo, las campañas electorales se han convertido en ventiladores de la mierda en una carrera de velocidad donde, como es lógico, sale perdiendo más quien estaba en el poder y no consigue mantenerlo. El problema de la mal llamada IZQUIERDA en nuestro pais es que en sus filas abundan personajes que han aprendido el juego de que en un mar de corrupción TODO VALE y sin ningún tipo de filtro ni control- ya no digamos de ética- han vuelto la espalda al pueblo con la misma arrogancia y la misma impunidad que antaño le criticaba a la DERECHA.
Para más escarnio, el gran partido de la izquierda, socialista, obrero y español, ha cometido el error de aliarse a cualquier precio con grupos minoritarios de tendencias nacionalistas que han apostado por la radicalización en ámbitos peligrosos: la manifestacion de Galicia bilingüe el pasado mes de febrero puede ilustrar bien cómo el desprecio de 100.000 firmas- TENGAN O NO TENGAN RAZÓN- puede pasar factura en las urnas aunque se engrasen todos los medios de comunicación que sea posible para desvirtuar los discursos minoritarios. Cualquiera que sepa un poco, sólo un poco de teoría política elemental, sabe que son LAS MINORIAS las que cambian el escenario político de los países. Si algo me deja perpleja en el escenario político actual es que las minorías toman la calle pero son minorías de DERECHA. Sí: de DERECHA. LA DERECHA EN LA CALLE..¿Se dan cuenta?
Ya he dicho que detesto las generalidades. Por eso no me creo que todos los del triunfante PP sean de rancio consevadurismo como pudieron serlo los fundadores de su partido, del mismo modo que no creo que no haya impresentables entre los que hoy se van a la oposición. Sea o no sucio haber aireado durante la precampaña y luego campaña electoral asuntos como el dispendio del señor TOURIÑO o los delirios de grandeza del señor QUINTANA/ESPARTACO la opinión pública se ha sentido insultada y muchas veces ninguneada.
Si a eso sumamos la inestabilidad económica y la aceleración del desempleo en nuestra comunidad, ámbitos en los que la izquierda en el imaginario sociológico nunca ha destacado especialmente por su destreza ni por su éxito en la gestión, completaremos el paisaje del descontento en que se han celebrado estos comicios. Y en resumen, podemos afirmar que, sin la esperanza de que los ganadores vayan a solucionar demasiado, y en un ambiente de corrupción social generalizada, la calle ha castigado a los que nos han robado de últimos: el dinero, la ilusión y la esperanza. ROMA NO PAGA A TRAIDORES. Algunos gallegos tampoco.

Digo yo que algún día la ciencia tendrá que explicar por qué los que aman viven menos, qué substancia alimenta al amor para que exista esa brutal desproporción en la duración existencial del sujeto que lo siente.
No me importa el año que se va.

