MAYFLY o la Vida de las EFIMERAS
En el terrible cosmos oscuro del lecho fangoso de los ríos se arrastran durante años repugnantes insectos de cuerpo resbaladizo. Machos y hembras de la misma especie. Un día en la primavera, estos monstruos se desprenden de sus cuerpos quitinosos y alzan un vuelo que la luz semeja azul, un vuelo desesperado y breve, casi a contrarreloj. Los machos por millones luchan en el aire por alcanzar a las hembras que intentan sacudirse la plaga que finalmente las derriba y en un instante las fecunda. Después esas hembras, auténticas gónadas aéreas, siguen volando, río arriba, frenéticamente en busca de aguas claras donde realizar su puesta: millones de huevos que darán lugar a nuevas larvas que proseguirán el mismo ciclo desenfrenado. El resto será devorado por hambrientos predadores que aguardan este día de maná. También ellas las hembras, cumplidas su función, serán banquete inmediato de peces que agitan sus aletas en la superficie del río y exhaustas caerán entre las bocas carnívoras, casi en un poético suicidio. Su nombre es EFIMERAS. En América las llaman MAYFLY.
Si ésta fuese una alegoría, rescataría a millones de mujeres.




Comentarios sobre MAYFLY o la Vida de las EFIMERAS
Pues sí, puede ser una buena alegoría. Se me ocurre pensar que en otros tiempos de la historia, menos venturosos para las féminas, a muchas se les perdonó la muerte por la capacidad de la procreación (somos las unicas bichas que estamos siempre en celo), y también por lo mismo se las sometió.