Lo que dura
Digo yo que algún día la ciencia tendrá que explicar por qué los que aman viven menos, qué substancia alimenta al amor para que exista esa brutal desproporción en la duración existencial del sujeto que lo siente.
De algún modo- si me permiten la osadía de aventurar una reflexión al respecto- el odio, el rencor, etc, son estupendos conservantes. Elevan las alertas corporales hasta umbrales insospechados y refuerzan el sistema defensivo. El odio es una fuerza de contracción. Mientras que el amor es expansivo.
Lo cierto es-oh paradoja- que aquéllo que más nos ha unido como especie- ontogenéticamente- es la razón de nuestra tragedia individual o filogenética. El amor nos acerca a la muerte. Es una hipervitaminosis peligrosa. Deforma nuestra atención y causa trastornos cognitivos.
El amor es además mucho más complejo que su sentimiento contrario y supone por ello un desgaste individual más elevado. Odiar es instintivo, casi un acto reflejo, primario y ancestral. La pulsión amorosa supone una abstracción y un nivel mayor de conciencia. Amar no es primario.
Por último, el amor es retroalimentario infinitamente. El deseo amoroso es insatisfacible al cien por cien. Su pulsión rival es facilmente satisfacible. Pero sobre todo, el amor tiende a la permanencia y quiere duración. Cada goce obtenido renueva el deseo de su repetición. La ira o el odio.., son sorprendentemente económicos.
Pero..Por favor, sigan AMÁNDOSE. Puede que vivan menos pero ganarán en intensión lo que pierdan extensivamente.




Comentarios sobre Lo que dura
me ha parecido un articulo que aparte de gracioso dice verdades que todos deberiamos conocer cuando decidimos compartir nuestra vida con otro ser porque le amamos, yo pienso como tu que prefiero vivir menos pero pasarmelo mejor y conocer lo que es Amar.
un saludo muy cariñoso, te pondre entre mis contactos para visitarte pues hoy me he leido todo lo que tenias escrito y prefiera hacerlo con visitas de vez en cuando y leer lo que tengas escrito del día o dos días.