La importancia del contexto
Dicho rápidamente, el contexto es el conjunto de caracteristicas relevantes que rodean a una situación comunicativa. Por ejemplo, la cultura de los participantes, sus experiencias previas, sus estereotipos, sus prejuicios, su actitud, sus expectativas y necesidades e incluso, sus rasgos físicos. Conocer el contexto es condición sine quae non para el buen entendimiento e interpretación.
Por ejemplo, obsequiar con un buen vino a los que nos invitan a cenar en su casa es un gesto amable y decoroso, pero si quien nos convida es un ex-alcohólico rehabilitado, el gesto es grosero y malicioso.
El desconocimiento del contexto puede propiciarnos momentos desagradables, bochornosos y problemáticos. Asistí hace unos días a una boda en la que las dos familias concurrentes apenas se conocían entre sí. En un momento de la ceremonia nupcial, una tía del novio que reside fuera de España, tuvo la cordialidad de levantarse para leer un pequeño escrito de su puño y letra, con mucho sentimiento, provocando la emoción de muchs de los presentes. En el climax de su oratoria y cuando las lágrimas eran abundantes entre el público, la abuela de la novia gritó inesperadamente " Qué gorda es", "Qué gorda está"... Lógicamente, la reacción general fue la de una bochornosa vergüenza ajena. La abuela volvió a insistir, esta vez interrogando: " Pero ¿cómo está tan gorda?".
La oradora, ante la grosera interrupción miró al público y con forzada sonrisa dijo, enjugando resignadamente las lágrimas: "Gracias".
La abochornante abuela fue duramente reprendida por sus hijas en un aparte, lejos del público extrañadísimo. Le gritaron muchísimo. Acercando sus bocas malhumoradas a las orejas de la mujer senil, que a duras penas conseguía entender qué había pasado o qué cosa mala había hecho. Y es que la buena de la abuela lleva casi diez años sin oirse a sí misma. Con un muy triste 98% de sordera. Y sin audífono. Totalmente fuera de contexto.


