¿En qué quedamos?
Dice el Tribunal Constitucional que todas las instituciones han de ser ideológicamente neutrales. Y muy especialmente, los centros docentes.
Retrocedo en el tiempo. Hace veinte años, los libros de Historia y las clases de Historia de España, recogían como hechos de nuestro pasado que el reinado de Isabel la Católica había supuesto la unidad de España y la gran vertebración de nuestro país. Aquella mujer de quien dice la leyenda que no mudó la camisa hasta la toma de Granada, abanderó la lucha por la unidad religiosa, expulsó, igual que Alemania o Inglaterra a judíos y musulmanes de la piel de toro, financió las locuras de un marino que desafiaba los conocimientos científicos de la época, y fue madre ejemplar de hijos en su mayor parte abandonados de la Fortuna.
En la mayoría de los libros de texto y programas educativos actuales de las comunidades donde existe (y manda) el nacionalismo, la reina católica es poco menos que un despojo humano, una mancha en la historia de España y tan cruel como fanática, sucia y racista. El personaje sobrevalorado y mitificado por el franquismo se desinfla rabiosamente... En algunas comunidades ni siquiera se tocan los temas de pasado común hispano.
Suspendí una vez historia por mentar a una tal duquesa roja que guardaba en sus archivos de Indias ciertas verdades sobre Cristóbal Colón. La filantropía de la reina abulense quedaba bastante matizada. Y se me ocurre que bien pudiera denunciar al Estado que tales manipulaciones consiente, pues aunque ninguna ley, (ni siquiera las de educación para desgracia de las víctimas LOGSE-LOE) pueda ser aplicada retroactivamente, no es posible pasar de héroe a villano en las actas oficiales sin pagar al menos el precio de una explicación razonable.
La España dividida entre los partidarios de la beatificación de la reina difunta hace medio siglo y los detractores más enconados de su figura, no debería utilizar a los niños y niñas del presente para reproducir sus absurdas luchas fratricidas.
Quizá los objetores de Educación para la Ciudadanía deberían empezar por ahí.




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