Adiós al romanticismo
martes, 24 de junio del 2008 a las 22:41

Desgarrador, teatral, efectista, sensual, prostibulario..
Tango.
Romances efímeros de minutos intensos.
Jirones.
Como la vida misma.
Una patada a la misma muerte
justo acá
donde más duele.
Donde el dolor tiene un único sentido.
Si bailás tango ya más nunca podrás bailar otra cosa.
Siempre habrá una nostalgia.
Ya no más romanticismo.
El mundo será rojo, blanco o negro.
Sólo y alternativamente.
Y vós la disculpa perfecta
y breve
para seguir calzando unos tacones
y viajar otra vez.
Otro día.
Sin agencias, ni planos, ni rutas ya previstas.
En un lugar que aún no tiene nombre.
Aunque tampoco allí me quede.
Y aun a costa del olvido.







